Plantar un aguacate es más fácil de lo que parece, y puede hacerse tanto en casa —usando el hueso del fruto— como en terreno agrícola para producir aguacates de forma profesional.
En esta guía aprenderás cómo germinar la semilla, cuándo plantar y qué cuidados aplicar para que tu aguacate crezca fuerte y llegue a dar fruto.
Elegir el método: con hueso o con planta injertada
Existen dos formas de iniciar el cultivo:
🌱 Desde semilla (hueso de aguacate): ideal para experimentar en casa o para tener un árbol ornamental. Es fácil de germinar, pero puede tardar varios años en dar fruto.
🌳 Desde planta injertada: se compra en vivero y garantiza una variedad productiva (como Hass o Fuerte). Produce frutos antes y con calidad comercial.
Si tu objetivo es plantar aguacate para que dé fruto, el injerto es la mejor opción.
Cómo germinar una semilla de aguacate (método del agua)
Este es el método más popular para germinar un aguacate en casa:
Materiales
1 hueso de aguacate maduro
3 palillos de madera
1 vaso o frasco con agua
Luz solar indirecta
Pasos
Lava bien la semilla y sécala.
Clava los tres palillos alrededor del hueso, unos 2 cm por encima del ecuador.
Apóyalo sobre el vaso de agua, de forma que solo la parte inferior quede sumergida.
Cambia el agua cada 3–4 días.
En 2 a 4 semanas verás raíces blancas y un brote superior.
Cuando el tallo mida unos 15 cm, ya puedes trasplantarlo a tierra o maceta.
💡 Consejo: si quieres acelerar la germinación, usa agua templada y un lugar cálido (20–25 °C).
Germinación en tierra: método agrícola o de maceta
El método en tierra es más natural y produce raíces más fuertes, especialmente si luego quieres plantar el árbol al aire libre.
Cómo hacerlo
Retira la cáscara marrón exterior del hueso.
Planta la semilla a unos 2–3 cm de profundidad con la punta superior ligeramente visible.
Usa sustrato aireado: mezcla de tierra, arena y compost orgánico.
Mantén la humedad constante sin encharcar.
En 3 a 6 semanas aparecerá el primer brote.
🌿 Este método imita el entorno natural del aguacate, favoreciendo una germinación más robusta.
Cuándo y dónde plantar el aguacate
El mejor momento para plantar aguacates es en primavera, cuando las temperaturas son suaves (18–28 °C) y ya no hay riesgo de heladas.
Condiciones ideales
Luz: abundante, al menos 6 horas de sol directo al día.
Temperatura: nunca inferior a 5 °C.
Suelo: bien drenado, ligeramente ácido (pH 5,5–7).
Ubicación: zona resguardada del viento.
En climas templados o fríos, conviene mantener el aguacate en maceta los primeros años y trasladarlo al exterior solo en los meses cálidos.

Trasplante y primeros cuidados
Cuando el brote mida unos 20 cm y tenga varias hojas:
Trasplanta a una maceta o terreno con buen drenaje.
Riega moderadamente (una vez por semana en invierno, dos en verano).
Aporta abono orgánico ligero cada 30 días durante la etapa de crecimiento.
Poda la punta del tallo cuando alcance 25–30 cm para estimular ramas laterales.
Si lo plantas en terreno agrícola, deja 5–6 m entre árboles y asegúrate de disponer de un sistema de riego por goteo.
Cómo conseguir que tu aguacate dé fruto
El aguacate necesita polinización cruzada entre variedades de tipo A (como Hass) y tipo B (como Fuerte o Bacon). Si solo tienes un árbol, puedes injertar una rama de otro tipo o plantar dos ejemplares compatibles.
Otros consejos para obtener frutos:
No fertilices en exceso durante los primeros años.
Protege las flores de heladas y viento.
Mantén un riego constante sin saturar.
A partir del tercer año, aplica fertilización rica en potasio.
🌸 Con los cuidados adecuados, un árbol injertado puede empezar a producir a los 2 o 3 años.
Si ya has conseguido germinar y plantar tu aguacate, el siguiente paso es aprender a cuidarlo y hacerlo rentable.
👉 Lee aquí la guía completa: Cultivo del aguacate: cómo plantar, cuidar y obtener frutos de calidad
Preguntas frecuentes sobre cómo plantar aguacates
Sí, pero no todos germinan igual. Los aguacates de tipo Hass suelen tener mayor tasa de éxito y brotan en 3–5 semanas.
Ambos métodos funcionan. El agua es más visual y rápida, mientras que la tierra crea un sistema radicular más fuerte para trasplantes.
Entre marzo y mayo, cuando las temperaturas se estabilizan y no hay riesgo de heladas.
Entre 2 y 6 semanas, dependiendo de la temperatura y la humedad ambiental.
Lo ideal es injertar una rama de una variedad productiva o plantar dos tipos distintos (A y B) para asegurar la polinización.
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