Cuando una oveja no se puede levantar, suele deberse a un problema de parálisis o basquilla, deficiencia severa de calcio (hipocalcemia postparto), traumatismos físicos o enfermedades infecciosas como listeriosis o tétanos. Una intervención rápida y el diagnóstico temprano son vitales para salvar la vida del animal.
Este comportamiento es una señal clara de que algo no está funcionando bien en el cuerpo del rumiante. La postración prolongada acarrea complicaciones graves como timpanismo, compresión muscular o úlceras, por lo que se debe actuar con la máxima celeridad.
Resumen rápido de causas y soluciones para ovejas echadas
| Causa principal | Síntomas clave | Solución / Tratamiento recomendado |
|---|---|---|
| Basquilla / Parálisis general | Debilidad en patas, falta de coordinación, apatía extrema | Antibióticos de amplio espectro, complejo vitamínico B y asistencia veterinaria urgente |
| Hipocalcemia (Falta de calcio) | Postración tras el parto, extremidades frías, cuello torcido | Inyección intravenosa/subcutánea de calcio y suplementación oral |
| Traumatismos o lesiones | Dolor al tacto, cojera previa, fracturas o dislocaciones | Evaluación veterinaria, inmovilización, antiinflamatorios y reposo sobre cama blanda |
| Infecciones (Listeriosis / Tétanos) | Rigidez muscular, convulsiones, desorientación, cabeza alta | Antibióticos específicos, suero antitetánico y antiinflamatorios |
Parálisis o decaimiento en ovejas (Basquilla)
Una de las razones más frecuentes para que una oveja no se pueda levantar es una parálisis o debilidad generalizada. Esto puede ser causado por enfermedades como la basquilla (enterotoxemia ovina), una infección bacteriana que afecta al sistema nervioso y digestivo, o por un ataque masivo de parásitos que menoscaba la movilidad. Los síntomas incluyen debilidad acusada en las patas traseras, dificultad extrema para caminar y falta de coordinación.
Solución: Si se sospecha de basquilla, es crucial intervenir lo antes posible. Los tratamientos a base de antibióticos y vitaminas, especialmente el complejo B, pueden ayudar a mejorar la condición de la oveja. En algunos casos, la administración de calcio también puede ser efectiva si la causa subyacente es una deficiencia nutricional asociada.
Deficiencia de calcio (Hipocalcemia postparto)
El calcio es esencial para el correcto funcionamiento muscular y óseo en la ganadería ovina. Una deficiencia aguda de este mineral (hipocalcemia o fiebre de la leche) provoca una pérdida inmediata del tono muscular que impide al animal incorporarse. Esta patología se manifiesta de forma muy clara durante las fases finales de la gestación y parto de la oveja, afectando especialmente a hembras lactantes de alta producción que sufren un desbalance metabólico repentino.
Solución: Para tratar la hipocalcemia ovina, se recomienda administrar soluciones de calcio inyectable por vía intravenosa lenta o subcutánea. Adicionalmente, se puede suministrar calcio de forma oral como refuerzo, aunque la vía inyectable es la más rápida y eficaz para lograr que la oveja vuelva a ponerse en pie.
Traumatismos o lesiones físicas
Una lesión articular, muscular o en la columna vertebral puede provocar que la oveja pierda la capacidad de erguirse. En casos graves, las fracturas óseas, dislocaciones en la cadera o lesiones producidas por golpes durante el manejo en el redil impiden mecánicamente que el animal sostenga su propio peso.
Solución: Si la oveja muestra signos evidentes de dolor, inflamación local o parálisis en una extremidad específica, es fundamental evaluar si existen fracturas o lesiones internas. En estos casos, se requiere la intervención inmediata del veterinario para aplicar inmovilizaciones, tratamientos antiinflamatorios o determinar la viabilidad del animal.
Enfermedades infecciosas (Listeriosis y Tétanos)
Enfermedades infecciosas del sistema nervioso central como la listeriosis (habitualmente asociada al consumo de ensilados en mal estado) o el tétanos provocan rigidez severa, parálisis muscular e incapacidad para levantarse.
Solución: El tratamiento precoz con antibióticos de alta dosis, suero antitetánico y antiinflamatorios es vital. La identificación rápida de la patología resulta indispensable para prevenir bajas masivas en la explotación ganadera.
Preguntas Frecuentes
Las causas más comunes son la basquilla o parálisis generalizada, la hipocalcemia (falta de calcio muy común tras el parto), traumatismos articulares o vertebrales, y enfermedades infecciosas del sistema nervioso como la listeriosis o el tétanos.
La basquilla es una enterotoxemia infecciosa causada por bacterias que produce afecciones graves en el sistema nervioso y digestivo del ganado ovino, provocando debilidad extrema, parálisis y postración rápida.
El tratamiento más eficaz para la hipocalcemia es la administración rápida de una solución de calcio inyectable (preferentemente por vía intravenosa lenta o subcutánea bajo supervisión veterinaria), complementado con calcio por vía oral.
Sí, es una urgencia veterinaria grave. Un animal rumiante que permanece tumbado durante muchas horas sufre compresión muscular, daño tisular irreversible y timpanismo, lo que compromete seriamente su supervivencia.
Debes contactar de inmediato con un veterinario tan pronto como detectes que la oveja no puede ponerse en pie, especialmente si muestra rigidez, fiebre, convulsiones o si ha parido recientemente.